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Novedosas carreteras colombianas solucionan problema ambiental

Publicado el:: 18-06-2007

Ante el problema de la mala calidad de algunas carreteras del país y de la afección al ambiente por parte de los desechos que no son biodegradables y que son acumulados en lugares como el botadero de Doña Juana, existe una solución, el empleo de dichos materiales en mezclas asfálticas de mayor calidad.

Novedosas carreteras colombianas solucionan problema ambiental
“En Colombia no se sabe que hacer con las llantas, por ejemplo. En el caso de Bogotá están saliendo al Botadero de Doña Juana más de dos millones 500.000 llantas por año. La situación es mucho más difícil en las poblaciones pequeñas porque botan los desechos a los ríos o a las quebradas”, explicó Freddy Reyes, Ingeniero civil e investigador del Centro de Carreteras, Transportes y Afines (Cecata) de la Facultad de Ingeniería Civil de la Universidad Javeriana.

El botadero es una forma de tratamiento a los desechos, pero los residuos siguen quedando allí y no se degradan. De acuerdo con los investigadores, si hoy cavan hueco para enterrarlos, en 300 años van a aparecer los mismos desechos.

“Nosotros tuvimos la experiencia de visitar el botadero de Doña Juana y la situación es lamentable porque el carro de la basura llega y descarga, no hay ningún tipo de clasificación. Uno puede encontrar desde perros muertos hasta comida, latas y sombrillas.

Se supone que los desechos son puestos allí y se les pasa un buldózer para que, en teoría, los triture. Pero tratar de triturar un plástico o una llanta con este equipo es imposible”, explicó Ana Sofía Figueroa, Ingeniera Civil e investigadora del grupo Investigación en Desarrollo Tecnológico (INDETEC) de la Facultad e Ingeniería Civil de la Universidad de la Salle.

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Resultados de investigación muestran una solución viable

El proyecto: caracterización de mezclas asfálticas utilizando desechos plásticos, persigue la producción de mezclas asfálticas resistentes y más económicas, así como mitigar el impacto ambiental que generan los desechos no biodegradables. “Nuestro trabajo ha consistido en tratar de buscar una aplicación de los cauchos de las llantas, las bolsas de leche, empaques de gaseosa, PVC e icopor, entre otros. Todos elementos difíciles de degradar en el ambiente porque tienen una vida útil de más de 300 o 400 años, la idea fue incorporar dichos elementos en las mezclas asfálticas y poder competir, de alguna manera, con los polímeros industriales”, afirmó Reyes.

Los polímeros son derivados del petróleo y son producidos por las grandes firmas químicas para mejorar las características de durabilidad de las mezclas asfálticas. Estos son producidos y empleados por los países del primer mundo desde hace mas o menos 30 años y los países latinoamericanos o africanos los importan porque no tienen la tecnología. El problema es que son muy costosos.

Una mezcla asfáltica clásica, según la normativa, esta compuesta por granulares (materiales como piedras y arenas) y un porcentaje optimo de asfalto. Esto se configura en caliente hasta obtener la mezcla.

“Las mezclas pueden tener diferentes gradaciones o tamaños para ser empleadas en las carreteras con diversas características. No es lo mismo una mezcla para un pavimento de una carretera construida en una zona lluviosa que el de una que se realiza en un clima cálido”, agregó Figueroa.

Los investigadores han estudiado las curvas maestras de las diferentes mezclas asfálticas y es posible adaptar la mezcla propuesta por el estudio a las diferentes condiciones climáticas.

“Después de una primera etapa de experimentación hemos podido concluir que al adicionar llanta a la mezcla y al medir características de resistencia, estabilidad, flujo, entre otras, el pavimento tiene mayor resistencia a las grietas y a la formación de fisuras. Si se adiciona plástico o icopor a la mezcla, esta se vuelve menos deformable y adquiere mayor resistencia. Con esto concluimos que era necesaria una combinación de dos componentes para que se favoreciera la fatiga y la resistencia a la deformación del asfalto”, explicó Reyes.

En el país no se han desarrollado mezclas de este tipo “Sabemos de una experiencia similar. El Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) realizó un tramo de prueba en la avenida José Celestino Mutis (sector de Fontibon-Bogotá) en base a una investigación, que no hace parte directa de la nuestra, en la que la mezcla asfáltica tenía adición de caucho. De resto en Colombia no se han empleado este tipo de mezclas y en el mundo hay pocas experiencias al respecto, sabemos que los portugueses, los franceses, españoles, brasileros, japoneses han trabajado con Caucho. Pero plástico y poli estireno, hasta donde tenemos conocimiento lo hemos hecho sólo nosotros”, afirmó Reyes.

¿Sí esta mezcla resulta tan buena en términos de costo de y de calidad ambiental por qué no se ha implementado en Colombia? Según los investigadores, en el país la academia está muy desligada de la industria. Por otro lado las investigaciones en este campo se realizan con pocos recursos y con la buena voluntad de los investigadores, pues no hay una financiación externa, de hecho la línea de investigación en estos temas de materiales para vías, hasta donde sabemos, no hace parte de las prioridades en investigación de Colciencias.

“Lo que uno escucha de los especialistas del primer mundo es que este tipo de mezclas son efectivas, se tienen experiencias positivas probadas en las que se ha solucionado el gran problema ambiental”,concluyó Reyes.

Este estudio, sin embargo, ha recibido reconocimiento internacional. Fue merecedor al premio Internacional a la Innovación de Carreteras Juan Antonio Fernández del Campo entregado por La Asociación Técnica de Carreteras de España. El estudio ganó, entre 84 grupos que aplicaron a la convocatoria, en noviembre del año pasado el segundo puesto.