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Científicos colombianos en el área de Ciencias Sociales y Humanas

Rebeca Puche

Publicado el:: 01-12-2004

Con sus estudios sobre el humor y el razonamiento científico en los niños, Rebeca Puche, docente de la Universidad del Valle, ha contribuido a llenar muchos de los vacíos existentes hasta hace unos años en el país en torno a la psicología cognitiva. Su principal cualidad: el trabajo en equipo. Su lema: cuestionar y experimentar.

Rebeca Puche
Perfil elaborado en septiembre de 2004

La claridad de sus argumentos, la seguridad de su mirada y la fuerza de su voz a la hora de hablar de psicología difícilmente permitirían pensar que en su diario vivir está siempre presente la duda, un elemento indispensable para poner a prueba los paradigmas de la disciplina a la que pertenece, pero también para replantearse y crecer como persona.

Esa característica de su forma de ser está ligada a la certeza de que la investigación (de la que toma el método como filosofía) no es un oficio, sino una manera de vivir; de lo contrario ¿cómo entender que en Ginebra, donde realizó estudios de especialización y doctorado, sus colegas tuvieran medio laboratorio metido en la casa?

Rebeca Puche, directora del Centro de Investigaciones y Estudios Avanzados en Psicología, Cognición y Cultura de la Universidad del Valle, se define como heredera de la escuela de Jean Piaget, pues en consonancia con los planteamientos del biólogo suizo, considera que el acceso al conocimiento es un privilegio y se preocupa por identificar nuevas variables para determinar cómo llegan a él los sujetos.

Formada en la década del 70, "una época intelectual en la que el principal verbo que se conjugaba era cuestionar", y en el ambiente académico de la Universidad Nacional, "en el que el saber salía de las aulas para reproducirse en cafeterías, seminarios, actividades culturales y nutrir así una reflexión tan entusiasta como subversiva", tuvo que enfrentarse a los estruendosos cambios que sufrió la psicología en los años 80 con el descubrimiento de las capacidades cognitivas de los recién nacidos.

Esa ha sido, en su opinión, la mayor paradoja que ha tenido que afrontar: pertenecer a una generación crítica frente a las Ciencias Humanas y sin embargo chocarse con hallazgos que la obligaban a cambiar de perspectiva. No obstante, logró darle un giro a su camino teórico y comenzó a inclinarse por la experimentación. "Tener la posibilidad de disfrutar genuinamente de la compañía del niño para aprender directamente de él abría un horizonte no transitado para muchas de las corrientes psicológicas de la época, mucho más en el contexto académico colombiano de ese momento", recuerda.

Con el "baby boom", como se le conoció a ese movimiento, se daba un tránsito de la concepción del niño como un ser completamente dependiente de la madre, a un individuo con capacidades para razonar y solucionar problemas desde el mismo momento de su nacimiento. Una realidad que la atrapó y alrededor de la cual ha desarrollado casi todas sus investigaciones.

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Pequeños científicos

Actos que los padres catalogarían como "diabluras" son observados atentamente durante horas por Rebeca Puche y su equipo de investigación para determinar cómo razonan los niños en sus primeros años de vida.  Lanzan objetos al aire una y otra vez para entender que la gravedad los hace caer, desarman artefactos como engranajes para comprender el orden de las piezas, o simplemente dejan salir sus tiernas carcajadas ante caricaturas en las que se les muestra una escena graciosa.

Las situaciones problemáticas en las que los infantes deben exigirse para alcanzar un fin le han permitido a los psicólogos reconstruir paso a paso la forma en que los individuos razonan a partir de la experimentación y que es análoga a la de los científicos de laboratorio, mientras que los ejercicios con el humor gráfico los han llevado a descubrir un proceso intelectual muy sofisticado, en el que los pequeños entienden la mutación visual desde una edad muy temprana e infieren lo cómico.

Por sus aportes a la disciplina, la Sociedad Colombiana de Psicología le entregó a Rebeca Puche el Premio Nacional de Psicología en el 2000 y la Universidad del Valle la incluyó en su cuadro de honor al otorgarle el galardón de profesora distinguida en 1989, "prematuramente", en su opinión. Colciencias, por otra parte, catalogó a su grupo como centro de investigación de excelencia en 1996 y 1998.

No obstante, conseguir que los planteamientos sobre el humor en los niños fueran aceptados internacionalmente no ha sido tarea fácil, pues al intentar publicar en revistas extranjeras la docente se ha enfrentado con el escepticismo de sus pares, "debido a que ese es un camino poco transitado". Algo que no sucede con la racionalidad científica, ya que los aportes que el grupo ha hecho desde el punto de vista metodológico tienen mayor respaldo.

{* title=Psicología global}
Psicología global

Cuando se le pregunta a la académica por el estado de su disciplina se emprende necesariamente un viaje a través de propuestas investigativas de punta en el país y en el mundo, pues como representante por Colombia ante la Sociedad Interamericana de Psicología (1990-1999), consejera del Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología en el Programa de Estudios Científicos en Educación (1996-2000), como evaluadora par en el Sistema Nacional de Acreditación (actualmente) y docente invitada, ha tenido la oportunidad de acercarse a equipos académicos externos en Suiza, España, Estados Unidos y Brasil, e internos como los de la Universidad de Antioquia, la Pontificia Javeriana, la Nacional, la Universidad del Cauca o la Industrial de Santander.

Pero quizás la actividad que le ha dado mayor reconocimiento recientemente y que la ha llevado a generar redes ha sido el diseño del doctorado en Psicología para la Universidad del Valle, de la que es docente hace 20 años. El postgrado tiene un enfoque cognitivo, debido a que ella considera que este campo es fundamental para la ciencia y la tecnología del país, y se caracteriza por estar basado, desde muy temprano, en el trabajo de laboratorio con los equipos de investigación.

Esa metodología obedece no sólo a la necesidad de plantear un doctorado que no sea profesionalizante (de clase magistral), sino a la máxima que la caracteriza desde su periplo por la Especialización en Genética Experimental en la Universidad de Ginebra en los años 70, es decir, que el investigador moderno es el grupo y no el individuo, en concordancia con lo que señala el científico argentino Marcelino Cereijido.
"Creo que el Centro de Investigaciones en Psicología es de los pocos lugares donde hay equipos, pues en Colombia se cree que estos son un profesor y dos estudiantes, no un colectivo creado por pares, estudiantes y docentes. Esto nos ha permitido diseñar estrategias para los procesos de recambio y a su vez tener egos menos inflados".

Aunque pueda sonar pretencioso, Rebeca Puche se inspira en la imagen de un Jean Piaget con un equipo de 200 investigadores en función de proyectos comunes, esa sería sin duda una manera de lograr unidad científica, "algo que en Colombia tiene dificultades para consolidarse".